Como se debiera decir “Aparato a Bomba” o bien .............
Sin ánimo de polemizar y de no respetar criterios diferentes. Me llama la atención que habitualmente se escucha en importantes canales gastronómicos y en medios especializados “aparato a bomba” con la que se nombra una preparación básica de la pastelería. En la cual se montan las yemas con almíbar de alta concentración de azúcar y temperatura para lograr una emulsión y garantizar la aptitud organoléptica de la mezcla. Este batido se usa en la preparación de biscuit, parfait, mousses, helados y no hay que confundir “le appareil a bombe” con la masa bomba (pate a choux) que es otro básico de la pastelería con el cual hacemos los profiteroles. La traducción más cercana de “appareil” podría ser mezcla o en este caso batido, pero no aparato. Seguramente este error se deba a una errónea traducción del francés de un material técnico. Me fundamento: . Le Petit Robert, diccionario de la lengua francesa, dice que un appareil es : un ensemble d’elements qui concourent au meme but en formant un tout, es decir un conjunto de elementos que concurren en un mismo objetivo (o lugar) formando un todo. Es una buena definición porque appareil en general alude a una emulsión o una buena unión de elementos en pastelería o cocina. Pues hay también appareils salados como le royal que es una mezcla de crema y huevos que se incorpora como liga en algunas quiches. Este diccionario no habla de ningún significado diferente del uso del apareil. Otros ejemplos de errores de traducción del francés, costó varios años en corregir: nuestros cocineros volvían de capacitarse en Francia llamando legumbres a las hortalizas confundiéndolas con las leguminosas. O corregir en el 90% de los casos la fonética FONDIEU en vez de FONDU para nombrar la deliciosa fondue, especialidad de los Alpes Europeos. También hace tiempo una ecónoma argentina llamaba al queso crema untable queso Brie (no era Petrona C de Gandulfo muy cuidadosa y bien asesorada en la escritura de varios idiomas) este error estuvo años en la literatura gastronómica argentina. Cuidemos entonces con estos errores que pueden durar generaciones. Y no olvidemos nuestro deber como formadores de bregar por la buena difusión de la gastronomía y no digamos “aparato a bomba, ” cuando los aparatos en español se suelen enchufar y no se comen. Poniendo un poco de humo a esta nota Otilia Kusmin |